reforma de una buhardilla

En este proyecto hemos trabajado en la reforma de una buhardilla y con poco presupuesto la hemos transformado en un «pisazo».

Las buhardillas, antes dedicadas a trasteros o viviendas de segunda categoría, son ahora, gracias a las reformas profesionales, espacios soñados y deseados por muchos. El origen de la atracción que despiertan se debe a la dificultad de encontrar viviendas a precios asequibles en las ciudades, estó animó a muchos propietarios a invertir en ellas para transformarlas en lugares habitables y muy glamurosos.  Este es el caso de uno de nuestros proyectos de reforma más especial, la reforma de una buhardilla, antigua corrala madrileña cerca de la Gran Vía.

La reforma

El trabajo presentaba varios retos, el principal que se trataba de un edificio protegido, en el que teníamos que respetar su estructura de madera original y otros elementos.

Otra de las dificultades es que contábamos con un presupuesto limitado, iba a ser una reforma de bajo presupuesto , lo que no nos impidó transformar este viejo piso en un auténtico pisazo sin perder «su sabor original» y el estilo de antaño.

 

Primera planta

El piso se distribuye en dos alturas, en la primera planta reformamos la cocina abierta, el pasillo, salón y cuarto de estar que unficamos visualmente, eliminando puertas y abriendo al máximo la apertura de los muros entre habitaciones.

El resultado, una planta baja mucho más amplia, luminosa y acogedora.

Haz click en las imágenes:

 

Segunda planta

En la segunda planta se ubica el dormitorio principal y un distribuidor. En ella realizamos un trabajo de rehabilitación de las vigas, estructura de madera, suelo originaly muebles de madera existente. El resultado, un piso abuhardillado con el estilo de antaño.

 

Un espacio que mantiene la calidez romántica de los techos inclinados con sus viejas vigas y otros elementos de madera pero con una reforma que ha garantizado su correcto estado, solucionando toda una serie de problemas constructivos.

 

La escalera

El piso contaba con una escalera que unía las dos plantas, la baja y la superior abuhardillada. Realizamos en ella un trabajo de actualización para otorgarle un aire más abierto y ligero.

Eliminamos los barrotes de aspecto anticuado y lo sustituimos por una barandilla con cable de acero.

Recuperamos la madera original de los escalones para dar contraste con el blanco de los demás elementos.

El resultado, un aspecto mucho más ligero, limpio, abierto y luminoso con un toque moderno y minimalista.

 

Si estás pensando en encargar la reforma de una buharidlla, no lo dudes, en Producasa tenemos la experiencia necesaria para abordar con éxito y garantías un trabajo tan especial

Noticias Relacionadas